El Visillo Celestial es una obra inspirada en la historia reciente de una zona de sacrificio nortina, cercana a Vallenar, y que nos muestra los esfuerzos de Raúl Fuenzalida, vecino y obrero de la planta faenadora, por sacar adelante a su familia, pero que debe lidiar entre las presiones del jefe, los reclamos de sus vecinos, las demandas del sindicato y la imposibilidad económica para costear la delicada salud de su suegra. Allí aparece, para ofrecer la palabra divina, llena de fe y esperanza para sus fieles seguidores, la figura del pastor Olivares, hombre inspirador que hace del visillo, un símbolo celestial para proteger(se) no solo de las moscas y otros insectos propios de la contaminación, sino también de la podredumbre humana.